Qué es y cómo funciona la anestesia general

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24/12/2018 • cirugía

Muchos procedimientos médicos, tanto intervenciones quirúrgicas como exploraciones diagnósticas, requieren realizarse con anestesia, para que el paciente esté tranquilo y cómodo y los especialistas puedan hacer su trabajo sin trabas. Las anestesias más comunes son:

  • Local. Duerme solo una pequeña parte del cuerpo. Puede ser tópica o inyectada.
  • Raquídea. Afecta a una parte concreta del cuerpo. El anestésico se inyecta en el espacio por donde circula el líquido céfalo raquídeo (LCR), que protege la médula espinal.
  • Epidural. Es similar a la raquídea, aunque en este caso el anestésico queda en la zona de entrada de los nervios en la médula.
  • General

El médico que pone las anestesias está especializado en Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor y es el encargado de valorar el estado de salud y la historia clínica del paciente. Decide qué tipo de anestesia es más adecuada y se encarga de controlar las funciones vitales, así como los tiempos tras la intervención.

La anestesia general envuelve al paciente en un estado de pérdida de conciencia, analgesia y relajación muscular, totalmente reversible. Es la que se utiliza en las intervenciones más complejas. Para ponerla es necesario canalizar una vena por la que se administran los medicamentos adecuados. La cantidad de anestesia se calcula en función de la edad, el peso, el tipo de cirugía y las enfermedades que pueda tener el paciente. Cuando se administra la anestesia general el tiempo que tarda en hacer efecto es poco. Primero se tiene una sensación de estar ligeramente sedado, después de estar dormido de manera más profunda y finalmente se pierde la conciencia.

De igual forma el paciente está monitorizado, durante todo el proceso, mediante unos electrodos colocados en el pecho que controlan el ritmo cardíaco. También se vigila la presión arterial y se coloca un dispositivo en un dedo permite conocer la oxigenación de la sangre durante la intervención.

Cómo funciona la anestesia general

Los fármacos anestésicos que se introducen en el cuerpo del paciente se encargan de deprimir la respiración. En ocasiones se hace necesario intubar al paciente, introduciendo un tubo por la boca o por la nariz hasta la tráquea, cerca de los pulmones, y conectándolo a un aparato que mantiene la respiración del paciente durante todo el proceso.

Aunque el médico intenta que los efectos secundarios sean casi inexistentes, una vez que el paciente despierta puede tener sensaciones de molestia en el cuello, tos, voz ronca, náuseas o vómitos, así como dolores musculares, úlceras corneales y flebitis en el lugar de la punción.

Posibles riesgos de la anestesia

La anestesia general es muy segura, pero hay algunos riesgos que se deben de tener en cuenta y que están relacionados con el estado de salud previo a la intervención. En los casos en los que la cirugía es urgente aumentan. Los riesgos asociados a la anestesia están relacionados con

  • Las condiciones físicas del paciente.
  • La edad del paciente.
  • La complejidad de la intervención.
  • La existencia de enfermedades previas (bronquitis, problemas cardíacos, diabetes o hipertensión).
  • Que se realice mal el procedimiento, pinchando en la arteria de manera accidental. Esto puede llegar a causar problemas circulatorios.
  • La tolerancia del paciente al medicamento suministrado. En ocasiones provocan algunas reacciones alérgicas que pueden ser graves.

Los datos muestran que la anestesia general cada vez es más segura. Actualmente la tasa de complicaciones se encuentra en el 1,4 por cada millón de cirugías.

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