Falsos mitos sobre los psicólogos

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25/04/2018 • Psicología

Todavía sigue siendo un tabú ir al psicólogo. Muchas personas no son capaces de dar el paso de reconocer que necesitan ayuda y otros lo hacen, pero prefieren mantenerlo como algo íntimo por miedo al qué dirán. Culpa de ello son los falsos mitos que recaen sobre estos profesionales. Quizá el más recurrente sea el que sugiere que “es cosa de locos”. La psicóloga Almudena de Pablo, especialista en clínica y psicoterapia Gestalt, con más de 15 años de experiencia, nos ayuda a desechar estas ideas.

Ir al psicólogo es cosa de locos

La psicología es una ayuda para cualquier persona que esté atravesando un momento difícil en su vida y necesite un apoyo, que no le pueden proporcionar ni sus amigos ni su familia. Es importante saber que no está indicada solo para quienes padecen una enfermedad mental. En algunos países de América cada vez hay más personas que van al psicólogo como un medio para ayudarles a crecer como personas. .

Ir al psicólogo es de débiles

Cuando una persona reconoce que está frente a una dificultad, no está mostrando debilidad, sino que está siendo honesto consigo mismo. Si no se reconocen las limitaciones jamás se podrá pedir ayuda. En ocasiones las personas hacen todo lo posible por salir adelante, y aun así, a veces no es suficiente. Esto no es un fracaso, sino la posibilidad de superar los obstáculos que están impidiendo que avance.

Un psicólogo es lo mismo que un psiquiatra

Los psiquiatras son médicos y como tal medican; se basan en una perspectiva más biológica. Los psicólogos no medican, aunque en ciertos casos es necesario complementar la terapia con un apoyo farmacológico.

Si voy al psicólogo tendré que ir siempre

Ir a un psicólogo no implica dependencia. Es algo que tiene un principio y un fin. La duración de la terapia dependerá del problema que tenga el paciente. Se termina cuando el paciente encuentra herramientas suficientes para poder continuar por sí mismo. No se puede generalizar, hay terapias que duran unos meses y otras duran años. Lo importante no es la duración sino que sea útil. Lo ideal es que psicólogo y paciente acuerden el término de la terapia y se haga una revisión del proceso y los cambios efectuados.

Los psicólogos pueden leer la mente

No estaría mal, pero entonces serían videntes. Los psicólogos necesitan que la persona les dé la información necesaria para poder saber qué es lo que le ocurre y la mejor manera de abordarlo.

Los amigos y la familia sustituyen a un buen psicólogo

Sin duda, son una gran fuente de apoyo pero muchas veces, y a pesar de su buena intención, no tienen la formación adecuada para poder abordar lo que a la persona le ocurre. En la consulta, el paciente es capaz de abrirse y expresar emociones, pensamientos, fantasía… que jamás le contaría a personas cercanas.

Al contarle mis problemas al psicólogo estos se irán

Es cierto que poder hablar de los problemas genera cierto alivio. Pero no se irán solos. Sólo realizando determinadas modificaciones se podrán ir solucionando.

No creo en los psicólogos

No es una cuestión de creer o no creer. Los psicólogos tratan de acompañar a la persona para ofrecerle diferentes recursos, técnicas… en las que se han formado. El objetivo es ir solucionando aquellos problemas que los pacientes  llevan a consulta. La confianza es algo que se da con el tiempo, en la medida en la que haya una buena comunicación entre los dos. Quienes no creen en los psicólogos probablemente hayan tenido alguna mala experiencia o conocen a alguien a quien no le ha ido bien la terapia, pero eso no quiere decir que la psicología no sirva.

Los psicólogos no deberían cobrar, porque es una profesión de ayuda

Los psicólogos, como todas las personas, tienen determinados gastos que cubrir: comida, luz, alquiler del despacho, gastos de las casa…. A nadie se le ocurriría preguntarle a un médico por qué cobra y, sin embargo, también está ayudando a las personas.

 

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