tos.jpg

14/03/2016 • Neumología

Tos aguda y tos crónica, dos incómodas compañeras

La tos es uno de los principales motivos de consulta médica en atención primaria. Aunque nos resulte muy incómoda, es un mecanismo de defensa que tiene el aparato respiratorio. En muchos casos, cuando se debe a procesos infecciosos de las vías, es aguda y muy desagradable. Lo bueno es que suele desaparecer en varios días, aunque en ocasiones puede durar hasta 8 semanas. La sensación de molestia, picor y escozor en la garganta hace que ese tiempo se vuelva eterno.

Hay diferentes tipos de tos. Puede ser seca, irritando bastante la garganta, o productiva, con producción de moco (flemas o esputos).

La tos aguda suele tener, por lo general, una duración inferior a las tres semanas. El médico suele mandar antitusígenos que mejoran los síntomas. En este caso es producida por resfriados comunes o por gripe. El especialista busca, mediante una exploración en consulta, los signos que le hagan llegar a un buen diagnóstico: infección respiratoria aguda, rinitis, aspecto de la mucosa faríngea, tipo de expectoración, auscultación pulmonar y abdominal epigástrica mediante un estetoscopio.

Sin embargo hay personas a las que la tos no les termina de desaparecer. Sufren tos crónica, una patología que se puede curar con un buen seguimiento médico.

En este caso, a parte de la exploración física y la historia clínica del paciente, es importante la realización de una placa de tórax, radiografía que aporta mucha información al médico. Con estas pruebas el especialista, neumólogo o médico general, conoce si la tos está producida por:

  • Síndrome de tos de vía aérea superior. El tratamiento comienza con la administración de antihistamínicos. En el caso de que no haya respuesta el médico realizará pruebas para descartar una sinusitis crónica.
  • Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Se usan inhibidores de la bomba de protones (IBP).
  • Asma y EPOC. El médico realiza una espirometría y un test broncodilatador Se inicia un tratamiento con medicación inhalada (que puede ser con medicamentos corticoides o no).
  • Bronquitis eosinofílica no-asmática. El médico evaluará la existencia de eosinófilos en esputo.

Si tras los tratamientos la tos crónica la personas no mejora, el médico puede mandar la realización de otras pruebas diagnósticas como una broncoscopia, un TAC de tórax, un ecocardiograma o una endoscopia.

Obviamente, las personas fumadoras también pueden tener tos crónica a causa de este mal hábito, así como algunas personas que toman determinados medicamentos que la producen. En estos casos, dejar el tabaco o abandonar la toma de la medicación conlleva una mejoría que es visible en un plazo de un mes.

Es importante prestar atención a la tos crónica, si se prolonga durante mucho tiempo, porque puede conllevar complicaciones de todo tipo: respiratorias, cardiovasculares, neurológicas o gastrointestinales, entre otras. Aquí el empeoramiento de la calidad de vida del paciente es notorio.

Las personas con tos deben beber mucha agua para mantenerse siempre hidratados, realizar baños de vapor, tomar caramelos o pastillas para la tos y no fumar o mantenerse alejado de quien lo hace.

Diversos estudios ponen de manifiesto que un porcentaje elevado, en torno a un 70-90% de las personas, consigue eliminar la tos crónica gracias a una buena historia clínica. Por este motivo es muy importante responder todas las preguntas que el médico hace en consulta para ayudarle a conseguir un buen diagnóstico que ponga fin a la patología.

Neumología

También te puede interesar

Cómo se interpreta una espirometría

Cómo se interpreta una espirometría