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27/04/2017 • Oftalmología

No te olvides de revisarte la vista

Quienes trabajan delante de un ordenador utilizan la vista constantemente y, en ocasiones, no la dejan descansar lo que debiera. También la fuerzan aquellos que usan smartphones y tablets para estar conectados permanentemente. Los especialistas recomiendan, en estos casos, seguir la regla 20-20-20. Es muy fácil de explicar, pero a veces muy difícil de cumplir. Cada 20 minutos, la persona que trabaja ante una pantalla, debe apartar su vista de la misma durante 20 segundos y mirar a algún punto que se encuentre a unos 20 pies, que son unos seis metros aproximadamente. Es una buena forma de alternar la distancia focal y no dañar demasiado a la vista.

No obstante es bueno hacerse una revisión oftalmólógica cada cierto tiempo para comprobar que se mantiene la misma agudeza visual que antes. Esto es válido tanto para adultos como para niños. La persona debe estar alerta cuando note pérdida de visión u otro problema ocular. En el caso de los niños es importante prestar especial atención a las posibles señales que nos indican que no están viendo bien y escuchar a sus profesores, que muchas veces dan la voz de alarma sobre un problema ocular de los pequeños.

A continuación os contamos brevemente los defectos y enfermedades del ojo más frecuentes:

  • Miopía: Supone la dificultad de ver objetos de lejos. Al enfocar delante la retina, en lugar de hacerlo sobre la misma, la persona ve los objetos borrosos. Se corrige con gafas y lentillas y también, de forma definitiva, con cirugía refractiva por láser (usando las técnicas LASIK o PRK y LASEK).
  • Hipermetropía: Implica la dificultad de ver los objetos de cerca. En este caso, a consecuencia del achatamiento del globo ocular, las imágenes se proyectan detrás de la retina. Al igual que la miopía, se corrige con gafas y lentillas y, de forma definitiva, con cirugía refractiva con láser, con las técnicas antes expuestas.
  • Astigmatismo: Provoca una imagen deformada, a consecuencia de una curvatura defectuosa del cristalino, que suele ser hereditaria. De igual forma el paciente consigue ver bien con gafas, lentes de contacto o, de forma permanente, con cirugía refractiva con láser.
  • Presbicia: Aparece en torno a los 40 años y se manifiesta mediante dificultad para ver de cerca a una distancia inferior a los 20 centímetros. Se produce a consecuencia de la pérdida de elasticidad del cristalino, que deja de contraerse como debiera, volviéndose rígido y debilitando los músculos que lo controlan. Se corrige de forma temporal con gafas, lentillas, láser o implantes intracorneales y de forma permanente con la inserción de lentes intraoculares.
  • Cataratas: Se producen cuando el cristalino se vuelve opaco, a consecuencia del paso de los años, en la mayoría de casos. La única forma de eliminarlas es con cirugía, extrayendo el cristalino opaco y sustituyéndolo por uno artificial o lente intraocular (que puede ser monofocal, multifocal, trifocal o tórica).
  • Daltonismo: Afecta a la identificación de algunos colores, generalmente el rojo y el verde y ocasionalmente el azul. Actualmente existen gafas y lentes de contacto que ayudan a las personas con este problema a distinguir los colores.
  • Conjuntivitis: Se trata de una inflamación de la conjuntiva, que se vuelve roja en lugar de blanca. Produce picor y escozor en los ojos. Es una enfermedad infecciosa muy frecuente producida por virus, bacterias, alérgenos o sustancias irritantes. Su tratamiento depende de la causa que lo ha producido (por ejemplo los antibióticos mejoran la conjuntivitis bacteriana, pero no la vírica).
  • Glaucoma: Enfermedad del ojo que quita visión de manera gradual y que no suele presentar síntomas que hagan sospechar. Se produce por la acumulación de líquido en el interior del ojo, tapándose el sistema de drenaje e imposibilitando que el fluido intraocular pueda drenar. Esto provoca que la presión intraocular aumente en exceso, dañando el nervio óptico. Con un diagnóstico precoz puede preservarse la visión del paciente.
  • Estrabismo: Es una desviación en la alineación de un ojo en relación al otro, lo que impide fijar la mirada de ambos ojos en un mismo punto. Cuando una persona tiene estrabismo los músculos que rodean el ojo no trabajan a la vez. El cerebro, al recibir dos imágenes diferentes, suele ignorar la del ojo más débil. Si esto no se corrige el ojo no predominante nunca verá bien y se convertirá en ojo vago (ambliopía).

En SaludOnnet contamos con un amplio número de especialistas en oftalmología, así como cirugías refractivas que ponen fin a los defectos de refracción del ojo.
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