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04/05/2016 • Reproducción asistida, embarazo, familia

Fecundacion in vitro como esperanza

Año tras año, muchas mujeres retrasan la maternidad por conseguir una estabilidad laboral, económica o sentimental. Pero el reloj biológico avanza y con el paso del tiempo la fertilidad desciende. De hecho, la probabilidad de quedarse embarazada a los 35 años es la mitad que si se tiene 25 años y en el caso de mujeres mayores de 40 años la tasa de fecundabilidad se sitúa en el 4% por ciclo. 

Generalmente los especialistas recomiendan a las parejas que acudan a las consultas de reproducción asistida si no se ha logrado un embarazo después de un año manteniendo relaciones sexuales sin ninguna protección (en el caso de mayores de 35 años el plazo se reduce a medio año y en mayores de 40 a tres meses).  

FIV como alternativa

No sólo la mujer puede tener problemas para tener hijos. Muchas veces son los hombres los que tienen una mala calidad de espermatozoides o alguna enfermedad genética que impide dejar embaraza a su pareja. Por este motivo cada vez son más las personas que deciden recurrir a la Fecundación In Vitro para tener un bebé. Es una técnica que se emplea para unir un óvulo y un espermatozoide en un laboratorio, cuando por medios naturales o mediante inseminación artificial no se ha podido conseguir la fecundación. De esta forma se obtienen embriones fecundados y posteriormente son introducidos en el útero de la mujer.  

En la FIV se pueden dar cuatro casos diferentes. Puede hacerse:  

  • Con óvulos y espermatozoides de la pareja 
  • Con óvulos y espermatozoides de donantes  
  • Con óvulos de donante y espermatozoides de la pareja  
  • Con óvulos de pareja y espermatozoides de donante.  

Generalmente se usa el semen de la pareja en casos en los que ha fallado la Inseminación Artificial previamente, cuando la mujer tiene lesión en las trompas o directamente no tiene trompas, cuando hay endometriosis avanzada, tiene pocos ovocitos o existe factor masculino severo (menos de 500.000 espermatozoides móviles en el total eyaculado). Se usa el semen de un donante cuando se ha intentado anteriormente la FIV con el semen de la pareja y ha fallado o en el caso de que la mujer no tenga pareja masculina, entre otras circunstancias.  

Fases de la FIV

El tratamiento requiere de mucha paciencia por parte de la pareja, pero si se consigue con él un embarazo, el esfuerzo habrá merecido la pena. Consta de diversas fases que exponemos a continuación:

1. Estimulación ovárica. Consiste en la inducción en la mujer de una ovulación múltiple a través de medicación hormonal (administración de inyecciones diarias de las hormonas FSH y HMG). Lo que se pretende es conseguir más de un ovocito por ciclo, aumentando de este modo las probabilidades de conseguir un embarazo por reproducción asistida. Tiene una duración de entre 8 y 14 días, comenzando generalmente el segundo o tercer día de la menstruación. A lo largo del tratamiento es frecuente la realización de controles de sangre y ecográficos para conocer la maduración folicular y así saber cuándo es el mejor momento para extraer los óvulos en el caso de fecundación in vitro o de inseminarlos artificialmente. De esta forma se lleva a cabo la inhibición hipofisaria (se suprimen la gonadotrofinas endógenas que fabrica la hipófisis), para evitar cualquier posible interferencia de las hormonas internas de la mujer que puedan hacer fracasar el proceso. 

La estimulación ovárica permite tener más de un óvulo fecundable. Un 15% de las mujeres que recurren a la reproducción asistida tienen gemelos o mellizos por este motivo.  

2. Punción ovárica. Se realiza cuando se considera que ya existe un número importante de óvulos maduros se realiza la punción ovárica, previa sedación y en quirófano. 

3. Preparación del semen. En el laboratorio se seleccionan los espermatozoides que tengan más calidad, independientemente de si son de la pareja o de un donante extraídos de un banco de semen.  

4. Fecundación de los óvulos.. Una vez se obtienen los óvulos y los espermatozoides (mediante recogida de muestra de semen de la pareja o semen de donante), se realiza la inseminación en un laboratorio. Se puede hacer de dos formas: de manera convencional (colocando un óvulo, rodeado de espermatozoides, en una placa de cultivo) o mediante microinyección Intracitoplasmática (ICSI) (inseminación de un óvulo mediante la microinyección de un espermatozoide en su interior, con lo que sólo se necesita un espermatozoide por óvulo). 

El óvulo una vez fecundando se convierte en un preembrión y se transfiere útero para que continúe su desarrollo.  

5. Cultivo embrionario. Los embriones que han resultado de la fecundación son observados durante días en el laboratorio.  

6. Transferencia de embriones. Introducción de los mejores embriones dentro del útero materno. 

7. Congelación de los embriones restantes. Se realiza para evitar tener que realizar una nueva estimulación ovárica, en el caso de que la fecundación in vitro no salga adelante.

En la actualidad en España se realizan en torno a 50.000 ciclos de Fecundación In Vitro y 23.000 Inseminaciones Artificiales. La mayoría se llevan a cabo en centros privados.  

Si estás buscando quedarte embarazada pero, por diversos motivos, no lo logras y consideras que ya ha pasado un tiempo prudencial, es hora de que pidas cita con un médico de reproducción asistida. En SaludOnNet tenemos una oferta que te puede interesar. 

 

Reproducción asistida embarazo familia

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