test-de-estres.jpg

09/06/2016 • familia

El insomnio y las ganas de dormir

Cada persona necesita descansar un determinado número de horas para sentirse bien cada día. Unos requieren ocho o nueve horas diarias y otros, sin embargo, están perfectos descansando menos de seis. Lo cierto es que el cuerpo y la mente necesitan relajarse durante un tiempo y coger fuerzas para afrontar el día a día de la mejor forma posible.

Cuando el médico pregunta a un paciente en consulta si duerme bien, el 50% de ellos responde que tiene dificultades para conciliar el sueño. Además se sabe que un 15% de la población tiene insomnio crónico. A pesar de ello, sólo el 5% acude a consulta para tratar este problema. El insomnio es la dificultad de iniciar o mantener el sueño con una calidad adecuada. Produce cansancio, somnolencia durante el día, cefaleas, aumento del riesgo de accidentes de tráfico o irritabilidad, entre otros síntomas.

Cómo tratar el insomnio

Aunque en muchas ocasiones se recurre al uso de fármacos para conseguir un mayor descanso, es importante que se dé prioridad a medidas no farmacológicas, que en un largo plazo dan mejor resultado y, obviamente, no tienen efectos secundarios y evitan la dependencia de los hipnóticos. Si el médico considera que se debe de tomar medicación, no se deberían ingerir fármacos inductores del sueño por un periodo superior a un mes.

Una vez que se acude a consulta con este problema el médico, además de explorar al paciente, le hace preguntas  para saber cuántas horas duerme, si la falta de sueño afecta a su vida diaria, si lleva mucho tiempo con ese problema, si hay algún factor que considere que pueda estar precipitando esa situación, si tiene antecedentes familiares o si tiene buenos hábitos de sueño y un estilo de vida adecuado. También hay que descartar síntomas asociados a enfermedades orgánicas y psiquiátricas de base. Es interesante que el paciente haga un diario de sueño durante dos semanas, para que el especialista pueda conocer las pautas de su descanso.

Una vez determinado qué es lo que produce el insomnio, hay que tratar los factores que lo desencadenan lo antes posible.  En este sentido es interesante que el paciente mejore los hábitos de sueño mediante alguna técnica psicológica de relajación, terapia de control de estímulo (no usando la cama para leer, ver la televisión…) y terapias de restricción de sueño. También puede mejorar el descanso con el uso de remedios naturales como las infusiones de valeriana o tila.

Pero hay casos en los que el tratamiento no-farmacológico no es suficiente y es necesario recurrir a fármacos inductores de sueño. Los mejores y más seguras son las benzodiacepinas (BZD) de vida media-corta, que deben tomarse cada dos o tres días con una dosis mínima y nunca durante más de un mes.

Tipos de insomnio

Existen diferentes tipos de insomnio en función del momento en el que se produce la vigilia. Cuando la persona tarda más de media hora en quedarse dormida se habla de Insomnio de conciliación. Se suele producir por problemas de ansiedad o trastorno bipolar. Cuando lo que ocurre es que se producen despertares frecuentes con dificultad para volver a quedarse dormido después se llama Insomnio de mantenimiento. Por último, el despertar precoz está asociado a las personas mayores y a quienes padecen depresión.

También se puede clasificar el insomnio en función de la duración. Así se habla de Insomnio transitorio cuando dura menos de una semana, de corta duración cuando se produce de una a tres semanas y crónico cuando dura más de tres semanas y está asociado a una enfermedad física o psiquiátrica en la mayoría de los casos.  

Si no puedes dormir como antes o tienes dificultades para conciliar el sueño, acude al médico para que haga un diagnóstico de por qué tienes insomnio. En SaludOnNet tenemos un cuadro médico dispuesto a ayudarte

familia

También te puede interesar

Dolores que traen de cabeza

Dolores que traen de cabeza