SUSCRIBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Y recibe cada mes el mejor contenido sobre salud y ventajas exclusivas

niño-en-la-playa.jpg

14/04/2017 • Dermatología

Cremas solares: consejos de uso y caducidad

En cuanto llega el buen tiempo son muchas las personas que desean ir a la playa o la piscina para ponerse morenas. A pesar de vivir en un país con muchas horas de sol, durante la mayoría de meses del año estamos tapados. Por ese motivo la piel no está preparada para asumir mucho sol de golpe y es importante tomar medidas.

En España, hasta no hace mucho, no había una conciencia de protección, porque vivimos en una zona del mundo que tiene sol durante todo el año. Además los déficits de vitamina D se dan en muchos casos, al no estimular el metabolismo de dicha vitamina desde pequeños. Este es uno de los motivos por los que la piel no está protegida y, al recibir mucho sol en un espacio reducido de tiempo, se desborda.

  Una protección para cada fototipo   

Existen diferentes fototipos de piel y cada uno necesita una protección distinta. La elección del protector solar depende del tipo de piel que tenga la persona, de edad y de la sensibilidad. Quienes tienen el 1 y el 2 son personas muy blancas, que no se doran con facilidad y a los que les cuesta producir pigmento. En estos casos deben elegir protectores de factor 50 o pantalla total.

A medida que van subiendo los fototipos, las personas son más morenas y el propio pigmento sirve de protección a la piel. Pero eso no quiere decir que no pueden aparecer en ellos alteraciones malignas. Es importante saber que todo el mundo necesita protección solar, también los morenos. Tener ese color de piel no elimina la posibilidad de que ese sol mantenido cree un efecto en la piel que permita desarrollar una lesión.

No todas las lesiones tienen que ser melanomas. La más frecuente, producida por el sol, es el epitelioma basocelular. Tiene una baja malignidad y aparece por un daño en el ADN celular.  La parte negativa es que su extirpación puede dejar una huella desde el punto de vista estético.  

Existen dos tipos de protectores solares, aunque en la actualidad los laboratorios los combinan:

  • Físicos: Son un conjunto de minerales que se agregan a una crema o vehículo que sirve de barrera defensiva. Son muy buenos en niños pequeños, personas con pieles sensibles y pacientes alérgicos, aunque son muy aceitosos.
  • Químicos. Son sustancias químicas que lo que hacen es degradar la luz del sol en otro compuesto y minimizar el daño de las radiaciones (infrarrojos, rayos UVA y UVB). Son más sensibilizantes, por lo que hay pacientes que hacen dermatitis.

Es recomendable echarse la protección solar al menos media hora antes de la exposición al sol. Los dermatólogos aconsejan ponerla todos los días, independientemente que sea verano o invierno. Debe realizarse una exposición al sol de forma paulatina, sobre todo en las primeras horas de la mañana y las últimas de tarde, evitando siempre las horas centrales.

Hay que saber que el protector no cubre el 100%, por lo que hay que renovarlo cada dos horas. También se recomienda usar sombrero o gorra.

Caducidad de los protectores 

Los fotoprotectores no necesitan una conservación particular, debido a que soportan altas temperaturas cuando se utilizan en la playa o piscina. Los especialistas recomiendan no utilizarlos de un año para otro, puesto que pierden su eficacia. Al tener una parte química, cuentan con un tiempo de uso. A partir de ese momento sufren una etapa de descomposición que hace que no sean efectivos. La consecuencia es que la persona que los utiliza se puede quemar.

Si tienes dudas sobre cómo protegerte ante el sol y qué protección utilizar acude a un dermatólogo. En SaludOnNet tenemos muchos especialistas que te pueden ayudar.

BUSCAR DERMATÓLOGOS EN MI CIUDAD

Dermatología

También te puede interesar

Acné: por qué sale y cómo se trata

Acné: por qué sale y cómo se trata